DESCRIPCIÓN DEL PROCESO
Una de las tareas más importantes durante el transporte de productos alimenticios es mantener la cadena de frío.
¿Qué es la cadena de frío?
La logística del frío y la cadena de frío asociada son elementos fundamentales de las industrias alimentaria y farmacéutica. Para garantizar la calidad de los alimentos congelados y los productos farmacéuticos, desde el transporte hasta el minorista (médico), es necesario garantizar una cadena de frío ininterrumpida con una temperatura mínima de -18 °C durante todo el periodo. Las desviaciones a corto plazo no pueden superar los 3 °C. Si la cadena de frío se interrumpe durante un periodo de tiempo prolongado, los productos pueden estropearse o su vida útil puede reducirse considerablemente.
Supervisión del transporte y de la cadena de frío
De acuerdo con la normativa de la UE, debe garantizarse la documentación coherente del transporte y la cadena de frío. El concepto HACCP (Hazard Analysis Control Point) de la UE establece que todos los medios de transporte, como camiones frigoríficos, vehículos refrigerados y contenedores refrigerados, deben estar equipados con un sistema de control continuo de la temperatura. Todas las personas involucradas en el transporte deben poder detectar y controlar los riesgos con rapidez. Para garantizar la cadena de frío ininterrumpida, se utiliza nitrógeno líquido para el transporte. Esta alternativa ecológica a las máquinas de refrigeración diésel se introduce en un depósito especial aislado en el vehículo refrigerado. Desde allí, el nitrógeno llega a un intercambiador de calor en la zona de carga, donde se evapora y enfría así los productos transportados.
¿Qué es el hielo seco y a qué temperatura se encuentra?
El hielo seco es dióxido de carbono (CO2) en estado sólido que puede comprimirse en pellets, discos o bloques. El hielo seco tiene una temperatura de aproximadamente -78,5 °C y una densidad de aproximadamente 1,5 g por cm3. Cuando se calienta, no se convierte en líquido, sino que pasa inmediatamente a estado gaseoso. Esto conlleva peligros considerables, ya que se libera dióxido de carbono (CO2), un gas inerte, incoloro, inodoro e inflamable, más pesado que el aire y con efecto asfixiante.
Transporte con hielo seco
El transporte de hielo seco se utiliza para mantener la cadena de frío, así como para el transporte y el envío refrigerado de alimentos, productos perecederos y productos farmacéuticos. El transporte y el almacenamiento del hielo seco se realiza en contenedores bien aislados, pero no herméticamente cerrados. Es fundamental descargar el gas producido en los contenedores para que no se produzca una sobrepresión. El hielo seco nunca debe almacenarse en habitaciones mal ventiladas, como sótanos.
APLICACIÓN DEL GAS
Con la ayuda del dióxido de carbono y el nitrógeno es posible refrigerar, según las necesidades, áreas completas de carga de camiones o contenedores aislados individuales. Ambas aplicaciones son aptas tanto para productos frescos como congelados.
Ventajas
- Energía fría rápida gracias a los gases criogénicos
- Regulación fiable de la temperatura
- Tiempos de llenado cortos
- Soluciones flexibles
- Funcionamiento seguro e intuitivo
- Tecnologías de refrigeración silenciosas
SOLUCIÓN DE MESSER
- Cryo2Pack: Refrigeración para el transporte con nieve de CO2 en bolsas de PP
- Sistema Siber: Refrigeración para el transporte en contenedores aislados con dióxido de carbono
- EcoLIN: Refrigeración para el transporte en camiones con nitrógeno
- SilentSnow: Refrigeración para el transporte en camiones para pequeños transportistas con dióxido de carbono
- SnowDrop y MiniCryo: Solución para la entrega a domicilio con pequeñas cajas de EPP con refrigeración de CO2 integrada